jueves, 14 de julio de 2016

La Muerte de Mercurius

A Zygmunt Bauman

Esta liquidez en la que vivimos:
Un río de mercurio, plateado líquido
en el que nos ahogamos
cada día; en la tele, los libros
la pasta de dientes, hasta las ideas
Luchamos por hacernos grumos
grumitos grumitos en el macabro río
de plata grumitos de humanidad
Pero en la solidez yace la muerte;
Así: nos agrupamos por un leve
momento de conciencia para
finalmente deshacernos
y morir en el mar de plata

jueves, 7 de julio de 2016

Fragmento 1

Creo que si en algún momento llegara a poder decir justamente "He leído todos los libros existentes", llegaría a suicidarme. Claro está, esto es imposible, por dos claros motivos: la cantidad de libros escritos es lo suficientemente grande como para sobrepasar miles de vidas; y por otro lado, en el aire cuelgan y bailan infinitos libros no-escritos, esperando a ser leídos por un par de ojos ávidos.
Por este motivo, es claro que Dios jamás podría ser hombre (o al revés): la omnisciencia trae consigo un fastidio insoportable para el humano, que lleva consigo un tinte de autodestrucción. Quizás fue esto lo que Schopenhauer nunca llegó a considerar.