jueves, 7 de julio de 2016

Fragmento 1

Creo que si en algún momento llegara a poder decir justamente "He leído todos los libros existentes", llegaría a suicidarme. Claro está, esto es imposible, por dos claros motivos: la cantidad de libros escritos es lo suficientemente grande como para sobrepasar miles de vidas; y por otro lado, en el aire cuelgan y bailan infinitos libros no-escritos, esperando a ser leídos por un par de ojos ávidos.
Por este motivo, es claro que Dios jamás podría ser hombre (o al revés): la omnisciencia trae consigo un fastidio insoportable para el humano, que lleva consigo un tinte de autodestrucción. Quizás fue esto lo que Schopenhauer nunca llegó a considerar.

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